El (aprendiz de) director
Empecé dirigiendo mis propias obras de teatro de títeres. Esa ha sido la constante. Luego pensé en dirigir actores. El primer experimento salió relativamente bien. Este año, me di a la tarea de hacerlo de otra forma, mucho más dedicada y detallada. Comencé con Niebla, y luego con Peces Raros e Irreconocible. Todas, obras de mi autoría.
Como en todo, sigo aprendiendo: en el teatro de títeres, en la dramaturgia, en la literatura infantil, en la música. Pero en la dirección, es necesario dejar claro lo de Aprendiz, porque pasará algún tiempo antes de realmente sentir que lo soy. Por ahora, sigo aprendiendo (de todo y en todo lo que hago). Dirigir me ha dado realmente otras satisfacciones, es como ilustrar un libro, encuentro cosas maravillosas observando los cuerpos, las acciones, las palabras. Este año, pretendo montar al menos 5 o 6 obras de mi autoría. Creo, que hace falta ver “buen teatro”.
En la sala de mi casa. Para la sesión titulada: Fotos de un momento Heavy.
Fotografía de: Ilse von Quednow

