el titiritero
Me hice titiritero por el cansancio de una vida común y repetitiva. La rutina no me hace bien, en algunos aspectos puntuales.
llevo 17 años en esto, aprendiendo siempre, equivocándome siempre. Sostengo que uno, ensaya para el error, porque de tantos errores, alguna vez ha de salir si no bien, al menos con menos fallos.
He aprendido de personas maravillosas diferentes técnicas constructivas y de pensamiento. Agradezco a todas ellas que me hayan enseñado cómo construir un títere, cómo animarlos. Sigo aprendiendo, todos los días.
Soy titiritero, y mis muñecos hasta la fecha me han permitido viajar, conocer otras culturas, otras formas de pensamiento. Me han permitido hacer reír y también reír yo mismo.
Gracias queridos títeres, gracias pequeños muñecos que con mi suspiro, logran la magia que son.
Antonio González
El titiritero, que ahí va, llevando en su maleta un mundo entero, de pura fantasía.
Pequeños muñecos que amo. Gracias por darme tanta felicidad

